La obesidad aumenta el riesgo de un ataque cardiaco

“Los hombres obesos de mediana edad tienen un riesgo sesenta por ciento mayor de morir de ataque cardiaco que otros como ellos que no son obesos, aunque se eliminen los efectos del colesterol, la presión arterial y otros factores de riesgo cardiovascular”, anotó Jennifer Logue, autora del estudio y profesora clínica de medicina metabólica del Centro de Investigación Cardiovascular de la British Heart Foundation de la Universidad de Glasgow en Escocia. “Esto significa que la obesidad misma podría estar causando ataques cardiacos fatales por un factor que no hemos logrado identificar”.

Logue y sus colegas informan sobre sus observaciones en la edición en línea del 15 de febrero de Heart.

Para explorar el tema, los autores pasaron cerca de quince años dándole seguimiento a 6,082 pacientes de sexo masculino a los que se diagnosticó hipercolesterolemia pero que no tenían antecedentes de enfermedad cardiaca ni diabetes.

Durante el período del estudio, el equipo de investigación observó 214 muertes por enfermedad cardiaca, junto con otros 1,027 ataques cardiacos y/o accidentes cerebrovasculares que no provocaron la muerte.

El equipo confirmó la teoría bien establecida de que ser obeso se relaciona con más probabilidades de tener todos los factores de riesgo clásico relacionados con la enfermedad cardiaca.

Ahora, incluso luego de descartar variables relevantes como la edad y los antecedentes de tabaquismo, el riesgo de muerte entre hombres obesos (aquellos cuyo índice de masa corporal o IMC estaba entre 30 y 39.9) seguía siendo 75 por ciento más alto que para los hombres que no eran obesos.

Y lo que es más, incluso tras tener en cuenta factores de riesgo como hipertensión y diabetes, así como antecedentes de uso de medicamentos, las probabilidades de experimentar un ataque cardiaco fatal fue 60 por ciento mayor entre los hombres obesos, rente a los que no lo eran.

Pero hay una diferencia, ser obeso en sí mismo no se relacionó con mayor riesgo de experimentar un ataque cardiaco o un accidente cerebrovascular que no causara la muerte.

Logue advirtió que hacen falta más investigaciones para confirmar los hallazgos y para descubrir el mecanismo exacto por el cual la obesidad misma es un factor de riesgo para ataques cardiacos mortales.

Nos enamoramos en menos de un segundo

Una reciente estudio realizado por la investigadora Stephanie Ortigue, de la Universidad de Syracuse, en Nueva York, revela que enamorarse no sólo puede provocar una sensación de euforia parecida a la vinculada al consumo de cocaína, sino que también afecta a las áreas intelectuales del cerebro.
Además ha calculado que el fenómeno popularmente conocido como ‘flechazo’ tarda aproximadamente un quinto de segundo en surtir efecto.
Los resultados del trabajo de Ortigue, publicados bajo el título “La Neuroimagen del Amor” en la revista Journal of Sexual Medicine, revelan que, cuando una persona se enamora, hasta 12 áreas del cerebro trabajan conjuntamente para liberar las sustancias químicas que inducen euforia, como la dopamina, la oxitocina, la vasopresina o la adrenalina. Y que “diferentes tipos de amor implican a distintas áreas cerebrales”. Por ejemplo, el amor apasionado pone en acción a las zonas relacionadas con la recompensa y algunas funciones cognitivas superiores, como las que participan en la creación de metáforas y en la representación de la imagen corporal.
Entonces, ¿el amor es corazón o cerebro? “Yo diría que el cerebro, pero el corazón también está implicado”, responde Origue, que cita como ejemplo que cuando se generan cascadas de neurotransmisores en ciertas zonas del cerebro el corazón se acelera y aparecen las “mariposas” en el estómago. Según la investigadora entender cómo y por qué nos enamoramos ayudará también a reparar un “corazón roto” por el desamor.

Fumar en exceso duplica el riesgo de Alzheimer

Fumar en exceso en la edad madura puede duplicar el riesgo de contraer la enfermedad de Alzheimer, según un estudio.

Fumar es un factor de riesgo bien conocido para los accidentes cerebrovasculares, pero el vínculo entre el hábito de fumar y el riesgo de Alzheimer ha sido menos claro.  Frecuentemente los fumadores empedernidos mueren por otras enfermedades, antes de que que el daño del tabaquismo en su cerebro sea evidente.

Una reciente investigación analizó los datos aportados por 21.123 personas que participaron en un estudio realizado en California entre 1978 y 1985.

Cuando comenzó el estudio, los participantes tenían entre 50 y 60 años de edad, y fue realizado un seguimiento promedio durante 23 años.

Durante ese tiempo un total de 5.367 participantes (25%) fueron diagnosticados con demencia, incluyendo 1.136 con la enfermedad de Alzheimer y 416 de demencia vascular segun encontraron los investigadores.

En comparación con los no fumadores, los que habían fumado  dos atados de cigarrillos al día tuvieron 2,14 veces más riesgo de demencia y 2,57 veces más riesgo de demencia vascular, otra común y a veces simultanea causa de deterioro progresivo de la memoria y del pensamiento.

“Este estudio demuestra que el cerebro no es inmune  al hábito de fumar en exceso”, dijo la investigadora principal del estudio, Rachel Whitmer, investigadora del Kaiser Permanente Division of Research ubicado en Oakland, California

“Sabemos que fumar compromete el sistema vascular, afecta la presión arterial y eleva los factores de coagulación de la sangre. También sabemos que la salud vascular juega un papel en el riesgo de la enfermedad de Alzheimer”, añadió en un comunicado.

El nivel de riesgo  fue proporcional a la cantidad de cigarrillos fumados diariamente:
2,57% más para los que habían fumado 2 paquetes al día.
1.44% más para los que habían fumado entre uno y dos paquetes por día.
1,37% más para los que habían fumado solamente la mitad de un atado al día.
Un no significativo 1,04% para los que habían fumado menos de la mitad de un paquete al día.

Adolescentes y Dolores de Cabeza

Los adolescentes que son sedentarios, tienen sobrepeso y fuman , pueden ser más propensos a sufrir recurrrentes dolores de cabeza, según un  estudio publicado esta semana.
Investigadores noruegos evaluaron a 5.847 adolescentes de entre 13 a 18 años y encontraron que aquellos que tenían sobrepeso, eran sedentarios o fumaban eran más propensos a informar que tenían migrañas o dolores de cabeza recurrentes.
Específicamente, ellos encontraron que el tabaquismo estaba asociado con el 80% de quienes habían sufrido dolores de cabeza, el exceso de peso se asoció con un aumento del 60% en las migrañas, y no hacer ejercicio por lo menos dos veces a la semana se relacionó con un aumento del 50% en las migrañas.
Los tres comportamientos no saludables están también relacionados con las altas tasas de cefaleas tensionales y otros dolores de cabeza, según un estudio publicado en línea el miércoles por la revista Neurology.
Sin embargo, los resultados del estudio no demuestran que estos factores por si solos pueden ser culpados como la principal causa de frecuentes dolores de cabeza. Pero sí sugieren que atender a los niños con sobrepeso, combatir el hábito de fumar y promover el ejercicio físico podrían ayudar a prevenir o manejar los dolores de cabeza en los adolescentes.
Del estudio participaron 5.847 estudiantes de entre 13 y 18 años. De ellos el 36 por ciento de las chicas y el 21 por ciento de los chicos habían presentado periódicos dolores de cabeza durante el año anterior.
Para analizar las posibles causas los voluntarios fueron sometidos a un cuestionario referido a sus hábitos.Se llegó a la conclusión de que aquellos que fuman, están excedido de peso y no realizan frecuente ejercicio físico poseen 3 o 4 veces más probabilidades de padecer cefaleas, en comparación con el resto.
De los que presentaban estas tres características el 55 % había tenido recurrentes dolores de cabeza el año anterior, mientras que en el grupo de los que realizaban actividad fisica al menos dos veces por semana, no fumaban y no tenían sobrepeso solamente el 24% dijo haber tenido dolores de cabeza recurrentes.
El doctor  John-Anker Zwart fue el responsable de esta investigación realizada por el Hospital Universitario de Oslo en Noruega. Zwart manifestó además que la importancia de la investigación radica en la posibilidad de comprobar la relación existente entre estos factores de riesgo y el dolor de cabeza, para acelerar el diagnóstico y además para poder trabajar en las medidas preventivas.

Fuente:
Neurology Journal “An unfavorable lifestyle and recurrent headaches among adolescents”

Operación Para Remover el Estómago por la Boca

Cirujanos de la Universidad de San Diego, California afirman ser los primeros en los Estados Unidos en realizar una operación donde se removió parte del estómago de un paciente a través de su propia boca.

En lugar de tener que hacer un gran corte en el vientre para colocar la denominada banda gástrica para perder peso, los pacientes ahora tienen una opción menos intrusiva y dolorosa para reducir su exceso de estómago.

Los cirujanos hicieron cinco pequeñas incisiones en el vientre para introducir camaras e instrumental quirúrgico para luego remover el 80% del estómago del paciente a través de su boca.

En trauma para el abdomen fue mínimo y la ausencia de una gran incisión reduce el riego de hernias y el dolor en el post-operatorio.

La operación denominada sleeve gastrectomy es ahora un nuevo procedimiento que reduce el estómago al 20 por ciento de su tamaño original. El estómago más pequeño da lugar a un menor aporte calórico y una mayor sensación de saciedad y los pacientes pierden luego entre 2 y 4 libras de peso en las semanas siguientes a la cirugía.


Dr. Santiago Horgan
Director Centro Tratamiento de Obesidad
UC San Diego
Teléfono (San Diego CA)  1-800-926-UCSD

Fuentes:
UC San Diego
KPBS
Live Science

Niños con Tendencia al Sobrepeso

Un equipo estadounidense halló que las mujeres que aumentaban más de peso durante la gestación daban a luz bebés más pesados, lo que los coloca en mayor riesgo de convertirse en adultos obesos. El peso elevado al nacer también predispone más al cáncer, las alergias y el asma.

“El estudio sugiere que el mejor momento para comenzar a prevenir la obesidad sería en verdad antes de nacer, con foco en el incremento de peso y la dieta de la madre durante el embarazo”, dijo el doctor David Ludwig, del Hospital de Niños de Boston, que trabajó en el estudio publicado en The Lancet.

Ludwig y Janet Currie, economista de la Columbia University en Nueva York, observaron datos de todos los bebés nacidos en Michigan y Nueva Jersey durante un período de 15 años, entre 1989 y el 2003. Los autores analizaron a 513.500 mujeres y 1,1 millón de bebés.

“Las mujeres que engordaron  24 kilos tenían el doble de riesgo de dar a luz a un bebé con alto peso al nacer, comparado con las que aumentaron 10 kilos”, dijo Ludwig.

Los recién nacidos de las mujeres que aumentaron más de 24 kilos (50 libras) durante el embarazo eran aproximadamente unos 150 gramos más pesados que los bebés de las mujeres que engordaron 10 kilos o menos.