Cabría responder con las palabras de aquellos que lo conocieron y lloraron el día de su muerte, como las palabras del Dr. Martín Spuch, en representación de la Facultad de Medicina.
| "Señores: ¿quién era el ilustre alrededor de cuyo féretro nos hallamos reunidos? ¿A quién pertenecen estos despojos? ¿Por qué tanto duelo? ¿Por qué tanto dolor? ¿Era el muerto algún guerrero ilustre que había conducido legiones triunfantes a la victoria? ¿Era algún repúblico eminente? ¿Tal vez algún elocuente tribuno? No, era nada de esto. Puiggari era el más antiguo y también el más ilustre de nuestros profesores universitarios. Era el decano de todos ellos, el profesor que durante 35 años había enseñado la química a dos generaciones cuyos representantes vemos aquí: miembros de los parlamentos, representantes conspicuos de la ciencia y la magistratura, hombres de letras, industriales. Todos han escuchado sus lecciones y todos conservan en su corazón el recuerdo querido de tan llorado profesor..." |
Según Enrique Ducloux, uno de sus biógrafos:
| "Se podría definir a Miguel Puiggari como eminente maestro universitario, pero la definición sería erronea por incompleta. Es verdad que su labor en la alta enseñanza tiene el sellos de la originalidad, las profundidad de los cimientos de una gran escuela y el brillo que le prestara su raro talento; cierto es también que a la universidad le dedico lo mejor de su vida, en la cátedra, en el laboratorio, y en el gobierno de la institución, dentro de las facultades de Ciencia y Medicina, dándose sin reservas, sin egoísmos, sin medida..." |
Miguel Puiggari comenzó su actividad en la República en las postrimerías de la tiranía. Llegó a Buenos Aires en 1851 -a los 24 años- con su diploma de doctor en Ciencias.
Ejerció la profesión de farmacéutico,cuando en 1854 una circunstancia fortuita le permitió salir de la sombra:
"En un diario de Buenos Aires había publicado el señor Alfredo Foulgen varios artículos sobre cuestiones industriales argentinas, en momentos en que se organizaba el personal de la universidad, y estos produjeron tan favorable efecto que le fue ofrecida una cátedra de química..."
"Pero inmediatamente y firmados por Figaro aparecieron otros artículos de crítica a los del primero, y en estilo tan galano, con muestras de conocimientos tan sólidos, que el gobierno abrió concurso para otorgar la cátedra ya ofrecida. Finalmente fue el crítico -que no era otro que el joven Dr. Miguel Puiggari- quien resulto triunfante..."
"Esta primera victoria fue para el nuevo profesor deuna importancia trascendental llevando en buena hora al escenarioque correspondía a asu alta inteligencia y a su potencia de trabajo..."
Su desempeño le permitió conquistar por esfuerzo el ttulo de "fundador" de la enseñanza de la química moderna en nuestro país, así como Mariano Moreno fue el "iniciador" en 1823, y Cosme Argerich fuera denominado "el precursor" en 1802.
"A lo largo de su carrera profesional desempeñó diversos cargos que lo ubicaron en lo más alto de su especialidad, de los cuales solo citaré los de mayor jerarquía:
| -Catedrático de la Universidad de buenos Aires durante 35 años. -Decano de la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas y académico de dicha facultad. -Miembro corresponsal de la Sociedad de Farmacia de París, Madrid, Barcelona y Santiago de Chile. -Miembro honorario del Consejo de Higiene Pública y del Consejo Nacional de Higiene. -Presidente de la Sociedad Científica Argentina y de la Sociedad Nacional de Farmacia. |
"Miguel Puiggari fue premiado por sus trabajos científicos como muy pocos lo han sido:
Medalla de oro al mérito, Libertad y Trabajo (de parte del gobierno argentino en época de Domingo F. Sarmeinto), Medalla de oro de la Sociedad Nacional de Farmacia, Medalla de oro de la Sociedad Científica Argentina, etc."
"El día de su muerte en señal de duelo se declartaron clausuradas las clases de la Facultad donde había sido el mas antiguo, el más ilustre y el más querido de sus profesores..."
"Señores. ya queda poco por decir, simplemente una última reflexión: Puiggari no era de religión adventista, ni esta comunidad se desarrolló siguiendo sus pensamientos. Sin embargo, los ideales de ambos son similares: contracción la trabajo sin reservas, sin egoismos; honestidad y amor al prójimo y a Dios."
